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Castilla en pie de guerra

mayo 7th, 2006 Posteado en 2006 - wher i end nd yu begin

Una nueva entrada para la categoría de Corresponsales. En este caso, Jordi nos envía un artículo escrito por Mireia Arisa¿?en la revista Sápiens. El texto original es en catalán y Jordi nos ha hecho el favor de traducirlo al castellano para que lo entendamos todos ;o)

Castilla en pie de guerra

Segovia, 30 de mayo de 1520. La multitud enloquecida coge preso a su delegado en las cortes, Rodrigo de Tordesillas. Lo golpean, lo insultan y con una cuerda atada al cuello lo arrastran como un perro por la ciudad. Ya cadáver la cuerda lo cuelga de los pies en la plaza donde normalmente se celebran las ejecuciones públicas, al lado de dos procuradores asesinados la noche anterior. Allá la multitud continúa encarnizándose con los muertos, con gritos, escupitajos y patadas. En contra de la opinión de la población de Segovia, Tordesillas había votado el gravamen de una contribución extraordinaria para sufragar el viaje del rey Carlos I ( futuro emperador Carlos V) a Alemania. Y los procuradores Melón y Portal cometieron el error de defenderle. Los representantes de la ciudad han pagado con la vida lo que el pueblo considera una traición: no haber cumplido las ordenes de la ciudadanía.

Pero vamos unos años atrás para entender esta reacción. Desde la muerte de Isabel la Católica, el año 1504, Castilla vivía una autentica crisis política con un seguido de gobiernos transitorios y regencias, y un desastre económico a causa de las malas cosechas y el aumento consiguiente de precios. La población estaba descontenta con el reinado de Fernando el Católico y confiaba que el nuevo monarca, Carlos I devolviese la estabilidad de la época de sus abuelos. Pero las cosas no iban bien. El nieto de los Reyes Católicos, se había criado en el extranjero. No sabia hablar el castellano, era pomposo y cortesano, y de difícil acceso para aquellos que no formaban parte de su círculo de consejeros y amigos. Educado dentro de la Corte de Bruselas, era un amante de los torneos, de los grandes e interminables banquetes, y también de la caza y las mujeres.

Carlos I coronado rey el año 1518, prometió a las Cortes Castellanas no otorgar cargos públicos a extranjeros ni destinar dinero recaptado en Castilla a otros territorios. Pero no lo cumplió, y durante los dos primeros años como soberano, concedió los mejores cargos, tierras y propiedades a personas de su confianza.

Si volvemos a mayo de 1520 y a los momentos previos de la revuelta urbana de Segovia, hacía poco menos de un año que Carlos I había sido nombrado por Dieta reunida en Frankfurt. Por tanto, próximamente tenía que partir hacia Alemania, para ser coronado. Pero no tenia bastante dinero para sufragar los enormes gastos del viaje y tuvo que convocar a Cortes para que aprobasen una contribución extraordinaria para costearlas.

Juego de traiciones

Castilla sufría una crisis y la ciudadanía no estaba dispuesta a pagar un real mas al monarca. Por esto, exigió a sus procuradores que votasen en contra de la contribución. Pero estos ignoraron la voluntad de quien representaban y votaron a favor de pagar 400.000 ducados. Las ciudades castellanas se enteraron rápidamente de la traición y empezaron a clamar gritos de revuelta contra el monarca. El reciente emperador Carlos V, con su dinero en el bolsillo, se embarco hacia Alemania y dejo como regente de Castilla al Cardenal Adrián de Utrech, un extranjero. Para los ciudadanos esto fue una provocación y el ambiente se calentó, ya que su población se sentía estafada tanto por sus representantes locales como por su rey. Después de tres años de reinado, las cosas no habían mejorado y el monarca parecía mas preocupado por su nuevo gran imperio que por los problemas de Castilla.

La ciudadanía estaba descontenta, y del descontento a la revuelta sólo un paso. Los de Segovia dieron el disparo de salida.

La revuelta victoriosa

Junio 1520.El levantamiento de la ciudadanía de Segovia es seguido por revueltas en Toledo, Salamanca, León, Burgos, Guadalajara y Zamora. La violencia de los ciudadanos es dirigida contra los recaudadores de impuestos, contra las autoridades locales y el poder real. Los procuradores de Zamora huyen, no se atreven a volver a la ciudad y sus cuerpos se queman. El pueblo de Burgos rompe los recipientes que sirven para calcular el impuesto del vino, ocupa fortalezas y la casa de ciertos notables, y obliga a las autoridades locales a huir. En Guadalajara, los procuradores son expulsados y sus casas reducidas a ruinas, y en Toledo se ocupa el Alcázar se expulsa al corregidor. Una vez expulsados los procuradores, la ciudadanía nombra a sus propios delegados no a los que decide el rey.

Hay que tener en cuenta que la política, desde los Reyes Católicos, había ido pasando a manos de monarcas y, poco a poco, los nobles y las ciudades habían perdido en importancia. Los municipios, organizados por regimenes, dependían cada uno de ellos de un regidor( cargo perpetuo y otorgado a dedo) que a la vez estaba supeditado a la figura de un corregidor, representado del poder real. Pero esta oligarquía local no tenia ningún poder político, ya que nada más se ocupaba de cuestiones cotidianas como las provisiones, los mercados o las obras públicas. No eran verdaderos representantes de la ciudadanía. Por eso, junto con el hambre, la miseria y las décadas de inestabilidad, el pueblo quería un cambio y decidió nombrara nuevos delegados de su confianza.

En asamblea fueron escogidos Juan Padilla en Toledo, los hermanos Maldonado en Salamanca, los Guzmanes en León, Juan Bravo en Segovia, y el obispo Antonio Acuña en Zamora, entre otros.

A partir de ese momento, cada ciudad se convertía en una comunidad. Padilla tenía claro que la unión hace la fuerza y, a través de una carta, convoco las diferentes ciudades con representación en las Cortes. Aunque buena parte de las personas invitadas asistieron, los asistentes no dieron marcha atrás y se hizo constituir en la única representación legítima de Castilla, no reconociendo ni la autoridad del regente Adrián de Utrech ni la del consejo Real. Las comunidades, con Juan Padilla al frente, se hicieron ipso facto con el gobierno de Castilla.

Aislado en Valladolid, Adrián de Utrech veía como todo se hundía: los corregidores fueron expulsados o reducidos a la impotencia, la junta le disputaba el poder y, encima, los recursos fiscales fueron bloqueados por los nuevos procuradores que se negaron a pagar. El regente sabia que solucionaba el problema de raíz o perdía Castilla. No se podían tolerar este tipo levantamientos y era necesario castigar a los que se habían tomado la justicia por su mano.

El juez Ronquillo recibió la orden de llevar a cabo una acción de castigo contra la ciudad de Segovia. Pero Juan Bravo le impidió la entrada. Ronquillo respondió con dureza: bloqueo el aprovisionamiento de la población y aisló la ciudad. Toledo recibió las peticiones de auxilio de Segovia y envió una milicia encabezada por Juan Padilla. También se añadió Madrid. Utrech para hacer frente a estas comunidades, envío el ejercito real hacia Segovia comandado por su máximo jefe, Antonio de Fonseca, y ordenó «apoderarse de Medina del Campo e de la Artillería e Municiones della”.

Pero los ciudadanos de Medina no les facilitaron la faena, ya que se negaron a aprovisionar de armas al enemigo. Fonseca, como represalia, provocó un incendio que se extendió por toda la ciudad y quemo el convento de San Francisco, donde los comerciantes almacenaban las mercaderías para las ferias.

La destrucción de Medina del Campo, primer mercado del reino, provocó la indignación de toda Castilla e hizo que muchos representantes de las ciudades que aún no se habían unido al movimiento, como los de Palencia, Cáceres, Badajoz o Sevilla, se añadieran con entusiasmo. El 24 de septiembre de 1520, la junta general se trasladó de Ávila a Tordesillas, donde se reunió con D¿? Juana ( la madre del emperador Carlos V e hija de los Reyes Católicos), quien les dio su reconocimiento moral(cerrada e inestable no tenia ningún tipo de autoridad real).Las trece ciudades revueltas en ese momento redactaron un manifiesto donde la junta se declaraba como una única entidad responsable del gobierno de Castilla y desposeía el mal Consejo de sus funciones. Entonces, a partir de este manifiesto, los procuradores de las ciudades adquirieron plenos poderes para llevar a cabo sus nuevas obligaciones.

Pero las cosas cambiaron a lo largo del otoño de 1520. El consejo real atacó con habilidad el punto débil de la Junta, la división interna, con una serie de concesiones. Utrech hizo nombrar como a corregentes dos grandes de España: D. Fadrique Enriquez y D. Iñigo de Velasco. A más, recompuso el ejercito con nuevos oficiales castellanos, mercaderes ricos, nobles y otros sujetos moderados asustados por el radicalismo de los comuneros. Utrech declaró la guerra a los revoltados el 30 de octubre de 1520.

Las ciudades moderadas de la junta, como Burgos o Valladolid, asustadas, abandonaron. El ejercito comunero, encabezado por Pedro Girón, se enfrento el 5 de diciembre del mismo año a las fuerzas reales en Tordesillas. Después de 4h de combate y de la traición de Girón, que abandono la lucha y se paso al bando enemigo, los comuneros, tuvieron que retirarse y dejar el paso libre al ejercito de Utrech. La Santa Junta se trasladó a Valladolid y Girón fue sustituido por Padilla. Juan Bravo ocupó la Vila de Zaratán y Padilla tomó Torrelobatón, fortaleza del almirante Enríquez.

La batalla de Villalar

El 23 de abril de 1521, el encuentro con el ejercito real se produjo en el puente de Fierro cercano a la población de Villalar. Padilla tuvo que aceptar el combate sin haber recibido los refuerzos desde Zamora y Salamanca. Las tropas, exhaustas, temían una autentica matanza, y fueron millares de combatientes los que desertaron.

Con todo, Bravo y Padilla se lanzaron a la lucha desde la desesperación, ya que fueron seguidos a duras penas por un millar de comuneros. El patético enfrentamiento entre un pequeño grupo de caballeros empuñando una lanza y la caballería real dejo más de 500 comuneros extendidos en el campo de batalla. Traicionados y absolutamente desfallecidos, los caudillos fueron encarcelados y, el mismo día, condenados a la pena capital. El día después Padilla y Bravo fueron decapitados. Después de Villalar, las ciudades castellanas se fueron rindiendo a las fuerzas reales y solo faltaba la Comunidad de Toledo, gobernada por la viuda de Juan Padilla, María Pacheco. Cerrada en el Alcázar, consiguió mantener el espíritu rebelde de los toledanos durante seis meses, pero, con la caída de Madrid y Múrcia y sin fuerzas para más resistencia, el 2 de febrero de 1522 tuvo que negociar la rendición. La concordia de Sisla estipuló que se respetarían las vidas de los capos comuneros ( incluida la de María Pacheco), que Toledo no recibiría represalias y que el cuerpo y las propiedades de Padilla serían devueltas a la familia. Esta concordia se cumplió de manera parcial, ya que Toledo vivió durante meses enfrentamientos entre la ciudadanía y los soldados del rey, Pacheco tuvo que huir a Portugal, donde murió sin volver a Toledo, y del perdón general fueron excluidos 293 comuneros. O sea, fueron ejecutados. Así acabó la gran revuelta castellana que puso contra las cuerdas el gran emperador Carlos V y sus representantes en tierras castellanas. Quizás por eso, cada 23 de Abril, en la población de Villalar, se recuerda la gesta de los comuneros, encarnada en tres nombres que la historia ha unido: Padilla, Bravo y Maldonado.

EL PROGRAMA POLÍTICO DE LOS COMUNEROS

  • Revitalización de las Cortes con convocatorias periódicas.

  • Independencia de los procuradores respecto del rey y libre designación de los representantes municipales.

  • El gobierno de Castilla y todos los cargos públicos ha de ser de manos de los castellanos.

  • El monarca no podrá ejercer ningún tipo de tiranía sobre sus asistentes en las cortes. Tampoco no se les podrá hacer ningún tipo de regalo o premio, ni a ellos ni a sus familiares.

  • Se exigen garantías contra la arbitrariedad, como serían los juicios previos y la posibilidad de apelación.

  • Las cortes se reservan el derecho de aprobar los servicios extraordinarios. El subsidio del monarca se concederá después que el rey haya resuelto las peticiones de la asamblea.

NOTA: este artículo es una traducción del publicado en el número 42 de Abril¿? 2006 de la revista Sápiens, escrito por Mireia Arisa. Se publica en http://www.josh.es/ con el único fin de acercar la información a los visitantes de la web. http://www.josh.es/ no tiene ninguna finalidad comercial. Si la publicación de este artículo supone cualquier tipo de problema legal o de derechos de autor, contacte a través de josh@josh.es

Sin respuestas a “Castilla en pie de guerra”

  1. josh Dice:

    Ya sé que es un tocho, pero es la historia de vuestro pueblo! Y os pienso dar la chapa con historias sobre la historia, porque he decidido ponerme las pilas y culturizarme.

    Pues eso ;o)


  2. andresito Dice:

    La historia bien contada te ayuda a ganar el quesito marrón del trivial, así que aunque sólo sea por eso, hagamos un esfuerzo en leernos estos comentarios que ” Jose Félix” nos hace llegar tan alegremente.
    Y siguiendo el principio del mea culpa, no juguéis conmigo al trivial porque en historia soy un torpe, pero las chuletas de historia me salían de miedo.

    Firma: un amigo.


  3. PULLASTRE3 Dice:

    Es aqui donde los “grandes” deciden alumbrar con sus palabras la tenue mediocridad en la que nos encontramos.


  4. Voro Dice:

    La historia, querido amigo andresito, es el quesito amarillo del trivial, no el marrón que es de arte y literatura.
    Otra cosa desde mi modesta opinión, antes que las chuletas de historia prefiero las de lechazo, jejeje.


  5. Hans Henrikshen Dice:

    Apreciado Josh. Como estudiante de historia medieval te aconsejaria que revisaras bien la información. Cunado hablas de Juan de Padilla, no deberias confundirlo con el misionero nacido en 1500 en andalucia y muerto en 1544 en Norte America. Ver wikipedia “Catholic biographical stubs”.

    El comunero de Castilla era Juan López de Padilla, puedes consultar en la Enciclopedia Britanica de 1911 y wikipedia.

    El artículo de Mireia Ainsa esta muy bien, pero esta basado en el libro de Joseph Pérez, supongo que este señor en su época y en plena dictadura fascista en España no tuvo acceso a la Enciclopedia Britanica, ni por supuesto a internet.

    El comunero Juan López de Padilla era hijo de Pedro López de Padilla y hermano de Gutierre López de Padilla (vinculado a Carlos V de Alemania y I de España) y fue el que pudo rescatar a Maria de Pacheco.

    Si vais dar la chapa con la historia, por lo menos no la manipulemos, para eso ya tenemos a todos los historiodares de la época de la dictadura y seguidores. Si era un santo o no, esa es otra historia, lo que esta claro es que la Reina Isabel La Católica de cristiana tenia poco (expulsión de judios, árabes, etc) asesinato de súbditos indígenas de las colonias americanas y del pueblo tanto de Castilla como de Aragón.

    Ahora resultará que el descubrimiento de AMÉRICA no fue por su oro y sus tierras. Por suerte en ALEMANIA hemos aprendido de nuestros errores, al ver manifestaciones fascistas aquí en vuestra tierra España, no entiendo que profesores de historia se han tenido. Y encima dando lecciones a Chile por lo de Pinochet.

    Esta claro que siempre es mejor ver lo malo en otros paises.

    Saludos

    Hans Henrikshen
    Berlin
    Estudiante en Barcelona


  6. josh Dice:

    Hola Hans,

    Lo primero de todo darte las gracias por tomarte la molestia de escribir en mi blog. No suelo recibir visitas de gente experta en los temas de los que hablo, la mayoría de las veces sin mayores pretensiones que las de charlar con amigos.

    No soy, ni mucho menos, un experto en historia. Realmente me considero un grandísimo ignorante de la historia de mi país y mi región, y el hecho de poder indagar un poco en el tema de los Comuneros me pareció una manera de empezar a solucionar esa gran ignorancia.

    Para que comprendas el contexto de este post, te diré que mi buen amigo Jordi es un empedernido nacionalista catalán y yo me considero antinacionalista (contrario a los nacionalismos tanto periféricos(sobre todo del castellano) como al central), pero esto no impide que tengamos animadas charlas sobre nuestros puntos de vista. Fue Jordi quien me tradujo el artículo escrito por la señora Mireia Arisa ya que yo nunca osaría dar mi opinión sobre algo que no he estudiado.

    Realmente, lo único que he hecho ha sido incluir este texto pensando que era interesante para todos. Da una imagen de la historia de la que no se podrían apoderar los nacionalistas castellanos, como hacen ahora. Creo que la historia nos pertenece a todos…

    Que Juan de Padilla era Juan López de Padilla pues no tengo pruebas ni razones para negarlo, pero si buscas Juan de Padilla en google o wikipedia aparece nuestro personaje en cuestión. No tengo acceso a la enciclopedia británica.

    Lo de que “vamos a dar la chapa con la historia” y “manipularla” sólo se lo podrías decir a la señora Arisa, ya que nadie más ha dado datos históricos. De hecho, me gustaría poder obtener la información más objetiva posible, con el fin de que nadie me “de la chapa” manipulando la historia como le interese (volvemos a los nacionalistas). No tengo otra fuente de datos para contrastar esta información, aunque si me la proporcionas la publicaré gustosamente en mi web, mientras tanto, debo creerme lo que nos cuenta Arisa (nunca me creo todo al 100%).

    Que los comuneros no eran santos lo tengo bastante claro, entre otras cosas porque pienso que los santos no existen. Todas las personas tenemos nuestro lado oscuro XD

    El descubrimiento de América fue una casualidad, y su colonización, como bien dices se debió a sus riquezas. Creo que eso lo tiene claro todo el mundo.

    Y por último, no entiendo tu último juicio a todos los españoles. Ni todos los españoles han superado la dictadura ni seguramente todos los alemanes hayan superado el nazismo, aunque entre el fin de una y del otro hayan transcurrido 30 años.

    Amigo Hans, me gustaría invitarte a que aportes tu versión (o la versión que consideres correcta) de este pedazo de la historia de la que aquí intentábamos aprender algo. Seguro que nos sirve a todos para ser un poco menos ignorantes ;o)

    Puedes contactar conmigo en josh[arroba]josh[punto]es


  7. Hans Henrikshen Dice:

    Apreciado Josh:

    Yo como alemán soy federalista, no todos los alemanes lo somos. Estos 2 últimos años viviendo en Barcelona, tenemos debates muy interesantes sobre vuestra situación política en general. Nacionalismos españoles, nacionalismos catalanes, vascos, castellanos (posiblemente el menos conocido), etc.

    Yo estoy haciendo el trabajo de carrera sobre el siglo XV y principios del XVI. Intentaré ser lo más imparcial posible, pero ya sabes que un trabajo de historia requiere una precisión y no puede dejarse influir por temas políticos, si no el resultado no es correcto.

    Toda la literatura que se puede encontrar tiene una metodologia bastante política. Estoy trabajando más con autores extranjeros para garantizar la imparcialidad.

    Los libros y textos de la epóca de vuestra dictadura procuro no utilzarlos, al igual que seria inútil utilizar los libros de texto de nuestra dictadura, puesto que solo saldrian las Walkirias de Wagner y la raza aria.

    Yo soy de “raza aria” o sea de fenotipo nórdico, pero no es un criterio que se pueda utilizar. Por eso me referia al tema de las dictaduras.

    Mi abuelos tuvo que ejecutar a soldados y civiles no por voluntad, sino por que si no lo mataban a él. El esta muy bien ahora y ya pidió perdón a quien pudo.

    En cuanto tenga una información más completa te la comunico. Yo creo que podre publicar para finales del 2007.

    Saludos

    Hans Henrikshen


  8. wher i end nd yu begin » Archivo del weblog » San Castilla y León 2007 - Fiesta de los comuneros Dice:


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