L’amour Vol I
Siempre he pensado que escribir sobre uno mismo es la mejor manera de conocerse a fondo. Desconozco la razón de ello, pero a veces, leyendo cosas que he escrito tiempo atrás no reconozco al Josh que escribió, pero veo detalles en mi propia historia que ya no recordaba o que el tiempo había distorsionado en mi memoria.
Oh, el amor! Oh, l’amour! Fucking love! Qué mal se me ha dado siempre… Durante mucho tiempo he achacado mis desengaños amorosos a mi mala suerte, pero analizando un poco más lo que pasó (y quien diga que el amor no se puede analizar se equivoca) he llegado a una conclusión:
Mi problema con las mujeres se ha debido casi siempre a una falta de coordinación entre el sentimiento y el acto (me veo obligado, dada tu mente calenturienta a decir que no me refiero al acto que estás pensando, sino a cualquiera de los actos que acompañan al sentimiento del amor, desde regalar unas flores a hacer el más completo idiota por la persona a la que quieres).
En resumen, que he querido apasionadamente demasiado pronto y alguna vez… demasiado tarde.