Historia.- Capítulo XXXV
Un día sentí que era pequeño. Nada se puede hacer cuando uno es pequeño. Sólo te queda esperar, y rezar a un dios que tal vez no exista.

Una mañana desperté de un sueño oscuro y descubrí que estaba enamorado. Todo a mi alrededor seguía siendo igual, pero una musiquilla sonaba dentro de mi cabeza cansada, una y otra vez… Me hizo olvidarme de lo pequeño que era.
Una tarde lejana, con la puesta del sol, dejé de estar enamorado, dejé de oir música… Abrí los ojos, cansados, y descubrí que nunca más volvería a ser pequeño…
… y le pedí a un dios que probablemente no exista que le diera la vuelta al tiempo.

