Mensaje de Navidad de Vuesa Merced Don José
Párate un momento a pensar. Olvídate por un instante del turrón, los regalos, los jaleos de casa, los examenes, la novia, el novio… Sólo siéntate un minuto en silencio y piensa.Hazte esta pregunta: ¿?Cuál es tu verdadero sueño?
Una pregunta fácil con una contestación complicada, lo sé. No hace falta que encuentres la respuesta ahora mismo. Es suficiente con que te hagas la pregunta y reflexiones durante un minuto. Probablemente cada persona tengamos nuestro propio sueño: un trabajo, alguien a quien querer, alguien que nos quiera, sexo, paz, dinero, poder, una casa, viajar, conocer, ser conocido… Tal vez todavía no tengas claro cual es tu sueño. Por eso te he pedido que lo pienses durante un minuto… [Piensa]
Muchos no tenemos claro cual es nuestro sueño, y por eso nos dedicamos a pensar y esperar… Pensamos que algún día todo esto cobrará sentido. Esperamos que no sea demasiado tarde…
Por eso, si has sabido contestar a la pregunta, si crees saber cual es el lugar que te corresponde dentro de este caos, no pierdas tu tiempo persiguiendo los fantasmas de los demás. Organiza tus pensamientos y pon rumbo a ese lugar al que perteneces desde hace tiempo, pero al que todavía no sabes llegar. Tal vez en el camino tendrás que desprenderte de cosas que en un tiempo te parecieron vitales, pero en realidad formaban parte de los sueños de otras personas (los de tus padres, de tus amigos, de la televisión…). Cada vez que tu camino se divida en dos, elige la opción que más te acerque a tu destino.
Habrá momentos tristes en los que te preguntes si serás capaz de llegar al final. Dudarás del valor de ese sueño y de si merece la pena luchar tanto para alcanzarlo. Pero poco a poco, a medida que aprendas a prescindir de los sueños de los demás, serás más libre, vivirás más de acuerdo con tus propias normas. Y así, al final alcanzarás tu destino.Y las cosas a las que renunciaste en el camino quedarán como el recuerdo de unas grandes piedras inutiles de las que fue un alivio deshacerse.